Comprar o no comprar dolares? Esa es la cuestión para el BCRA

El dólar está operando cerca de la banda inferior de la ZONI (zona de no intervención). Como expresa el
acuerdo con el FMI, la regla de intervención se gatillaría cuando el tipo de cambio (A3500) toque el
piso o el techo de las bandas. Aquí, el BCRA tendrá la opción a comprar o la opción de vender…, pero no la
obligación.

¿Por qué está tan bajo el Tipo de Cambio?
La combinación de no emisión, altísimas tasas nominales en pesos, tipo de cambio real en las nubes
y el ajuste fiscal están generando una reversión en el Déficit de Cuenta Corriente (ver Alerta Señales
positivas para los desequilibrios macro) que se traduce en un flujo positivo de divisas privadas.
En este entorno, ¿cuáles son las opciones del BCRA cuando el tipo de cambio está cerca del piso? De ahí
la pregunta a contestar.

Previo a ver los instrumentos que podría tocar, el BCRA debe elegir entre cantidad o precio. Es decir,
mantener la regla de la Base Monetaria o ponerle un piso a la baja del tipo de cambio. ¿Qué sería más
relevante en términos económicos?
Consecuentemente, esto sería equivalente a reformular la pregunta “¿de comprar o no comprar
dólares?” hacia “¿mantener o aumentar la cantidad de dinero?”. Por ahí, debiera pasar la decisión de las
autoridades del BCRA. ¿Por qué? La aún incipiente rigidez monetaria (un mes y algo
de programa) llevó a una caída del tipo de cambio, cuyo “fruto dulce” estaría siendo la desaceleración –
muy fresquita-de la inflación. De hecho, el IPC de octubre se situó en 5.4%, desde el 6.5% del mes
anterior. Sin embargo, el esquema monetario trajo también un “fruto más agrio” derivado del frenazo
adicional del consumo de octubre tras la caída continua del PBI desde el 2do trimestre.

¿Qué es lo que genera la nueva caída de la economía? ¿La tasa sideral o la inexistencia de una
unidad de cuenta?
La tasa de interés “estratosférica” afecta al nuevo crédito, de ahí que nadie toma préstamos, y por lo
tanto la suba de tasa está afectando más al consumo, que sumado a la caída del salario real,
explica las fuertes críticas (al programa) que aparecen respecto “que nadie vende nada”.
Por el lado de la oferta, cuando hay una unidad de cuenta o precio del dólar estabilizado (tras la
volatilidad de septiembre), automáticamente hay precios en pesos, y de ahí puede aparecer
transaccionalidad.
Entonces, la rigidez (no emisión) tendría el valor de la existencia de una unidad de cuenta cuyo plus estaría
también dado por expectativas de inflación en descenso (REM de septiembre y octubre) para los
próximos doce meses.

¿Qué sería preferible? ¿No comprar y consolidar la unidad de cuenta y acentuar expectativas de
inflación bajistas, o acumular pesos?
En esta última dirección, recordemos la experiencia reciente que de ser “fuerte la compra de divisas (a
similitud 2016 y 2017) significaría recuperar reservas y hasta ahí “todo bien”.
Pero la contrapartida –un riesgo inherente- sería también “irse de esos pesos” (2018 año con harta
experiencia al respecto) que podría llevar a otra abrupta devaluación (a un tipo de cambio de $ 44 plus),

y por ende un nuevo salto en la inflación. Así definido, comprar reservas y emitir, hoy no
debiera ser una opción eficiente a solo 45 días de iniciada la “convertibilidad monetaria”. ¿Acaso la
abstinencia en un programa de rehabilitación de un alcohólico es un mes?
Entonces, si no compra, ¿cómo podría ayudar al dólar? Claramente ir por el lado de la tasa. A través
de los siguientes instrumentos/mecanismos:

1.- Acelerar la baja de tasa de Leliqs hacia 60% (explícitamente lo está haciendo) y así empujar al
alza el TC.

2.-Reducir el encaje remunerado que afecta a la tasa pasiva.

3.-Ir bajando los “anabólicos” para los Plazos fijos definidos por el BCRA, dado por la liberación de
encajes no remunerados a partir del crecimiento marginal de estos depósitos desde octubre, que
afecta a las tasas pasivas.

4.-Reducir el encaje no remunerado, que no afecta las tasas pasivas y pudiera mejorar la liquidez del SF
que llevaría a bajas en las activas para afectar positivamente el crédito. En este contexto, el BCRA a la espera de la liberación
de las Lebac, y para no perjudicar el incentivo a colocarse en pesos, la opción sería comprar pocos
dólares.

Ver informe completo: https://portfoliopersonal.com/Attachs/9668.pdf

Fuente: Portfolio Personal Inversiones

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